1 abr. 2012

Me voy a comprar un masajeador de nalgas


Espero que ya se haya inventado. Siempre quise que mi novia me diera un buen masaje, en todo el cuerpo no sólo en las nalgas pero en estos momentos si me toco en no sé qué músculo El nomeacuerdoquémúsculo. Ella sí se acordaría. Pinches doctores sabelotodos siento un dolor placentero que no quiero. Del cuál quiero huir. Claro, esa es la excusa perfecta para que te sometan. Pues sí. Pero a la verga pinches doctores, pinches viejas, pinche gente, pinche mundo. Todos váyanse a la verga. Yo me voy a comprar mi masajeador de nalgas. Que más vale que ya hayan inventado. Ojalá. Por favor. O mejor, si tuviera dinero investigaría dónde venden esclavos. Ayer me dijeron "no sé qué wei, no sé qué órganos,no sé qué", y se trajo dos filipinos. Pero el wei es de lana. Qué hueva que gente clasemediera no pueda comprarse esclavos. Debería poder encontrase una manera para que sea ético y posible, así no sería ilegal, así no sería tan caro. Principios económicos mami, o algo así o no sé, no me acuerdo pero algo así era. Yo sé, todo depende del enfoque. A lo mejor un joven mancebo de catorce, dieciséis años ya no quiere vivir en donde vive, porque Filipinas o no sé dónde está más de la verga que quizás algún otro lugar entre menos jodido mejor. A lo mejor le parecería sexy la idea de ser contratado por una señorita mexicana para proporcionarse placer mútuamente bajo la única condición de jugar con las reglas de ella. Es más que no sea esclavo (aunque la idea me gusta más) que sea "sirviente bajo contrato". Si no le gustan mis reglas, lo libero ah pero entonces puede ser que se escape… no, bueno, no. Entonces todo eso no. Me voy a comprar un pinche esclavo. No es cierto. Voy a preguntar. No es cierto. Un mancebo rico que me masajeé las nalgas, me lo quedo hasta que me deje de gustar y lo libero. Le conviene, mucho sexo y libertad asegurada luego de una placentera retribución. Obvio lo pondré en forma, bien vestido, perfumado. Quizás no tenga dinero para pagarle educación pero libros sobran, el arte no falta, el interés científico tampoco. Vaya, ¿a quién no le convendría ser mi esclavo? Que buena persona soy. Pinche mundo satanizando mi filantropía. La necesidad de un buen masaje y cuántos beneficios. Pero no, se lo pierden. Váyanse todos a la verga. Y yo, chingadamadre también porque me quedo con las ganas. Pinches viejas, pinche gente pendeja. 

5 comentarios:

  1. Pues mientras sigamos atrapados en el vulgo clasemediero habrá que masajearnos nuestras nalgas

    ResponderEliminar
  2. este esta chingón!!!!... me recordó Salvador Novo... muy bueno

    ResponderEliminar