14 ene. 2012

Breve descripción de un instante amatorio


 En la eléctrica negrura se estremecen como despertando estalagmitas de vapores. Como el celeste de tu carne y el rosado de mi aliento; como gráfica audiovisual de ondas y pulsaciones; el siseo, el pulular atormentadamente sordo. La agitación, los suspiros, el anhelo; intensos como el mar. Sofocados como un mar sofocado en un vaso de agua, quebrantados entre los dedos como las olas por las rocas. Silencio. Se levanta el telón y el universo en un cuerpo vibrante tras dos ojos castaños, sombríos, cegados en el instante amatorio, mágicos como la entrada de los ladrones, blancuzcos, a veces casi invisibles pero siempre dilatados, inmensos como las lunas de octubre, oscuros como el firmamento cuando regreso y recuerdo dónde estoy y lo rápido que pasa el tiempo.