27 jul. 2009

Para ti Carmela

Carmela, tengo que confesarte algo.

Te amo, te quiero, te deseo, por ti muero y revivo solo para morir otra vez, por ti mato y me mato y rio y lloro e imploro un no sé qué. Cada vez te amo más, cada vez me odio más, cada vez que sale mi voz recia, me ahogo en oscuridad. Quisiera no ser tan joven pero quisiera jamás envejecer, quisiera tener valor para enfrentarme a mí misma, para aceptar lo que estoy pensando pero no sé, no tengo idea. Ojalá no existiera en forma, ojalá solo existiera en ser y así podría estar contigo sin lastimarte sin perderte ni ganarte. No quiero saber que va a pasar porque todo lo que veo es triste o frágil, esto necesita ser roto o renovado y creo que ambos van a doler.

Carmela, mi niña querida, mi gracia andante y divina, puedo existir y puedo vivir sin tu compañía pero que horrible y desgraciada sería. Cuantos cuerpos veo, todos desnudos frente a mí pero mi mirada esta perdida, yo misma estoy vacía y sé que te quiero a ti. Te quiero Carmela, te quiero, aunque eso no sea suficiente. Sabed que como tu nadie, que como nadie solo tú. Sabes que no importa lo que pase, como nadie solo tu.