20 jun. 2011

Carta de amor para ti

Te amo, mi sentimiento es como un reguilete al viento, siempre girando.

Te amo con dulzura y con pesar, con pasión de sangre densa, lenta y larga.

Te extraño. Tu esencia me llama como planeta al sol; la vida es desierto cuando te alejas y cuando vuelves tu mirar cae la noche sobre la arena; todo florece bajo el amparo secreto, fulgurando el corazón.

Te extraño, desapareces en místico vapor como los genios de Oriente. Sin volver te pierdes en los reinos del olvido y yo con el afán de irte a buscar me veo de pronto capturada entre paredes de ausencia, acorralada por cuchillos de razón, de pasión y de amor abandonado.

Te quiero tanto, que quisiera abandonar este mundo ficticio; elevar mi cuerpo por los aires, al espacio y dejarme caer. Desaparecer antes de terminar la vida humana, sentir vértigo, el aire rasgándome la cara y después, el agua envolviéndome, acojinando el existir.

Puedo morir sin ti una vida miserable y puedo vivir contigo una muerte apasionada.

El sacrificio: la renuncia del cuerpo o la renuncia del alma.

¿Cuál elegir?

Necesito distensión.

Necesito abandonar el amor y la vida, sentir cuál carga menos pesar.


Así se ha degenerado el antiguo amor de los poetas: cálculos y razonamiento, placer y temor por el instante; la pena negra amarga y rastrera que detiene y mata la eternidad. 

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