En
la eléctrica negrura se estremecen como despertando estalagmitas de vapores.
Como el celeste de tu carne y el rosado de mi aliento; como gráfica audiovisual
de ondas y pulsaciones; el siseo, el pulular atormentadamente sordo. La
agitación, los suspiros, el anhelo; intensos como el mar. Sofocados como un mar
sofocado en un vaso de agua, quebrantados entre los dedos como las olas por las
rocas. Silencio. Se levanta el telón y el universo en un cuerpo vibrante tras
dos ojos castaños, sombríos, cegados en el instante amatorio, mágicos como la
entrada de los ladrones, blancuzcos, a veces casi invisibles pero siempre
dilatados, inmensos como las lunas de octubre, oscuros como el firmamento
cuando regreso y recuerdo dónde estoy y lo rápido que pasa el tiempo.
14 ene 2012
26 dic 2011
Carta
Cómo quisiera nombrarte, que me escuches nombrarte y respondas con un
mirar, aunque sea reacio, indiferente, lleno de olvido pero aún así un mirar. A
veces creo que sería preferible a la pupila fugitiva que inútilmente se esconde
y lee imágenes en silencio como huyendo
de un penar que en realidad no existe.
Piensas que hay un cuchillo en mis
manos, piensas que me hiere por el rojo que gotea, no te das cuenta que yo solo
sostengo flores y lo rojo son los pétalos que caen.
Corres tan rápido tan llena de miedo
que eliges un camino sin ver que estás en un mundo de caminos donde todos
llevan al mismo lado. Eliges un camino sin sentirlo, solo lo ves y corres. No
puedo perseguirte, de alcanzarte tendría que seguir tu camino sin sentirlo y
morirían mis flores, o trataría de convencerte para que sigas el mío, pero
sería como forzar una pieza donde no encaja.
No puedo hacer nada más que caminar y
dejar tras de mi el rastro rojo de flores. Cantar, quizás, otros nombres que no
son el tuyo esperando que aceptes tu vanidad como fuente de verdades
aproximadas. Soñar y desear que el eco de esos sueños llegue a algún lado, al
mismo lugar que todos los caminos que no llevan a ninguna parte.
24 dic 2011
Aurora
Eres un dolor en el pecho
frío, expansivo,
dulce como miel roja.
Al leerte el recuerdo se sonroja
lo hieres con papel hiriente
con versos punzantes
con la intención en daga.
Qué risa
el recuerdo no se mancha
se guarda de tiempo en tiempo
junto al recuerdo de tu falda.
Aurora,
tu falda
del color de tu nombre
vibrante como un dolor en el pecho
dulce, tan dulce como el recuerdo
como el recuerdo que brilla rojo
rojo como tu falda.
20 dic 2011
Primeras aproximaciones al sueño lúcido
Anoche
por primera vez en la vida yo comprendí que estaba soñando. Antes, sólo Yo
se daba cuenta, ahora fue al revés** y me dio mucho gusto y miedo. Lo comprendí
porque era imposible que estuviera sucediendo lo que sucedía y mi mente
comprendió que era un sueño. Traté de controlarlo, de hacer lo que yo quisiera
pero no pude, sentía el malestar más fuerte que yo y sólo pude hacerme bolita
en el piso, apretar los dientes y tratar de hablar, en mi mente podía pero de
mis labios no, "Esto-es-un-sueño. Esto-es-un-sueño. Esto-es-un sueño."
Al final pude pronunciarlo y esa realidad terminó de disolverse, todo a mi
alrededor incluida yo nos hundimos en un remolino opresivo. Se sentía como si
una fuerza engullera el espacio; el tiempo ya había dejado de sentirlo cuando
me di cuenta que era un sueño, de hecho en parte fue una incongruencia
espacio-temporal lo que me "despertó" dentro del sueño.
Esto es algo que llevo mucho tiempo queriendo pero
siempre creí que cuando ocurriera sería maravilloso y podría hacer todo lo que
yo quisiera. No creí que fuera a sentir miedo. Por ese momento me venció,
espero enfrentarlo otra vez. Sólo me gustaría saber cómo lograr tener un sueño
tal de nuevo. Parece difícil, sobre todo cuando soñar hace tiempo ya que dejó
de ser cosa de todos los días. Recordar un sueño es ahora tan preciado que no
puedo evitar interesarme de más en estos acontecimientos. Curiosamente durante
el día acontecieron diversas situaciones que siento me dieron herramientas para
utilizar en mis sueños. Confiar en otras señales del ser además del raciocinio
estructurado, dejarse hundir a pesar del miedo, dejarse sentir al comprender,
sentir lo que sea. Sentí decepción sincera cuando me comprendí de vuelta,
hubiera deseado estar despierta allá un poco más. Ojalá pronto pueda.
**Antes
cuando soñaba más, aprendí a diferenciar entre yo y Yo: Yo
es mi conciencia "consciente". La que sabe cuál es mi papel en la
vigilia y se reconoce como la persona que funciona en esa vigilia. Antes casi
siempre que soñaba Yo sabía en el sueño que era un sueño. A veces en
esos sueños participaba la representación de mi persona pero como personaje
dentro de la historia o sentido o propósito del sueño. Este yo podía
verse como Yo se reconoce (me reconozco) en vigilia o como cualquier
otro ser, aunque no recuerdo alguna ocasión que yo haya surgido
representada como otra cosa aparte de un ser humano. A veces el yo no
participa, a veces sí. Pero siempre sucedía que yo se dejaba llevar por
la acción del sueño sin cuestionar, solo fungiendo como personaje, aunque de
cierta manera sabía de la existencia de Yo que como tal no actúa, sólo observa
y se entretiene y creo que es quien al despertar recuerda y conecta lo visto en
suelos con lo percibido en la realidad.
14 dic 2011
8 dic 2011
El amor
Para Sasha o el hijo que algún día llegará.
Quisiera que tuvieras siete nombres
Quisiera que tuvieras siete nombres
para darle siete rostros a mi hijo
único vestigio de tu nombre
que en sueños suena y sabe mío.
Tu hijo y mi hijo es buen hombre
altos sus ojos y su pecho colorido
y tiene siete máscaras de vino
que sirve en copas de amor y estío.
Es buen hijo tu hijo
y es buen hijo mi hijo
pero no es nuestro,
es nosotros amándonos
[bajo el frío.]
Es tu mano que me ama
tu potencia que me endulza.
Es mi pecho que te nutre
y mi vientre que te llama.
Es amor encabritado
sin casa ni cárcel
ni nombre ni frío.
Es amor, carne y sangre
en siete noches
siete años
en siete rostros distintos.
6 dic 2011
La nostalgia
La
nostalgia viste pantaloncillos aguados y tiene los ojos de arena. Se confunde a
veces con una serpiente del desierto, ondulante. Su piel brillante como un
espejismo nebuloso cargado de energía. Más potente que el rayo, más hiriente
que el trueno, más estremecedora que las tormentas del desierto. Ésas que la gente conoce pero pocas veces escucha. Ésas que las serpientes sienten
como el ritmo de la lluvia cuando cae, como el abraso del sol cuando el día
impone y ciega; cuando la realidad se muestra como este espejismo nebuloso, hermoso, tan placentero como ver el movimiento ondulante
de los pantaloncillos que a veces viste la nostalgia, hermosa, tan
cautivadoramente letal como una serpiente del desierto.
30 nov 2011
Hombre
Hombre
en tu cuerpo hombre
En
tus ojos lobo malherido
Que
aúlla por el manto colorido
Del
calor convulso de mi nombre.
Hombre
que me amas con el frío
De
la mente que te piensa y que te esconde
Te
amo con tristeza que se rompe
Cuando
veo los ojos de tu rostro como míos.
Tu carne
satisfecha brilla en día
Como
brillan mis labios por la noche
Cuando
besan tu pecho que no existe
Y
resuena masculina sintonía
Al
compás de mis caderas fugitivas
Que
te piensan anhelantes cada noche.
25 nov 2011
Pensamiento sin título
quiero que venga el escritor de flores para que corte mi cuerpo y lo desmiembre
y con mis manos, mis pies y mis colores, forje las coronas que den luz a tu muerte.
y con mis manos, mis pies y mis colores, forje las coronas que den luz a tu muerte.
18 nov 2011
Luz intermitente
Luz intermitente
Claroscuro de esperanza
Te sueño a través del humo espeso de la espuma
Trenzo mis simpatías hacia la espera de cada día
Entre fracción y fracción
Te vislumbro y te me escapas
Entre sábanas, los espejos parecieran mentes vistas a través de gafas gelatinosas.
Luz intermitente
Como estrella que es planeta
Como Venus y el Norte
Norte lejano a ti
Asombras a la sombra
Incapaz de seguirte
Y se hunde en el instante
que tiene sabor a ti.
15 nov 2011
de "Canciones y liricismos"
I
Quisiera mojar tu paño
con mi sonrisa
quisiera que vieras mis labios
partidos por tu huída;
que sintieras mi frente
que te ama
que sintieras mis manos
que te extrañan.
Si vieras en mí con quién compartirte
entenderías que no tienes que ser mía.
Lleva tu baile a sendos rincones
mira a todas partes, no temas perderte
y su una luz menguante te hiere
perdónala y sigue adelante.
¿Cómo soñar conmigo
en el mar que siempre cambia;
cómo mirarme a través
de la memoria que se apaga;
cómo tenerme si ando siempre
[fugitiva?]
[fugitiva?]
Sin embargo sabes tú
que por verte me detengo
y miro atrás algunas veces.
Si prefieres voltear a todas partes
antes que al ensueño que existió
ve con tus versos por delante
te mando mis besos, mi canción.
Voy a cantarte hasta que me canse
hasta que mis ojos se desvíen
y mi corazón mire hacia otra parte.
Y si acaso sucediera
que por mi ausencia te afliges
no tengo nada que decirte,
todo se ha dicho antes.
Yo no quiero romperte
sólo quisiera amarte
amigablemente recordarte
que son para ti
estos versos torpes.
9 nov 2011
Viajes
I
Ovejas pastando en transparencia
Su lana es andar simultáneo
Balan mudas por el viento
Lloran negrura sobre el carro
Su ausencia ilumina el cielo
Enfurece la tierra roja
Enmudecen las últimas hojas
De un destierro enajenado
II
Un incendio en el cielo
enfurece el incontenible mar,
enfurece el incontenible mar,
ignorante de su ceguera
extiende sus lenguas de muerto
escupe de amor y rabia
para ella, contra ellos
para cortar la carne
y en sus olas,
ofrecer conchas de niño muerto.
III
Frente al mar encontré un guardavidas roto, hecho de palmas rotas. En su interior había una silla rota y una piedra rota por donde escapan las vidas que alguna vez se salvaron. Ahora las vidas no se salvan, se pierden; cabalgan tempestuosas entre las olas del mar, gimen cuando sienten la arena en sus cabellos, alargan sus brazos buscando quién las guarde, pero la guarda, la palma, la silla y la piedra están rotas. Sólo el silencio ofrece, a veces, un pasaje de consuelo.
IV
En el mar conocí el amor, mi verdadero amor. Entre el agridulce cielo y la arena escurridiza le regalé mis labios; los aceptó y se fue, porque para él, el cielo es color azul y la tierra color café.
8 nov 2011
Para Noviembre
Aquí los muertos tienen hambre
y nosotros comiendo pan.
Aquí los muertos tienen sed
y nosotros los vivos más
pero no de venganza y muerte
que de esa, por mucho sobra.
Aquí tenemos sed de paz
ojalá llegue a buena hora.
y nosotros comiendo pan.
Aquí los muertos tienen sed
y nosotros los vivos más
pero no de venganza y muerte
que de esa, por mucho sobra.
Aquí tenemos sed de paz
ojalá llegue a buena hora.
7 nov 2011
El arte de amar una sola persona
El arte de amar una sola persona
quema, vuela despavorido.
quema, vuela despavorido.
Únense al amanecer colorido
los aires del viento que traiciona.
los aires del viento que traiciona.
Temblorosa la forma, nace inconsciente
revuelve en las sombras el origen
catalizador de una, la marea virgen
que en nada y todo se transforma.
revuelve en las sombras el origen
catalizador de una, la marea virgen
que en nada y todo se transforma.
El arte de amar una sola persona
existe, sí existe
pero llueve en la vida y en las rocas
trastorna el vacío de las cosas.
existe, sí existe
pero llueve en la vida y en las rocas
trastorna el vacío de las cosas.
Nota sobre el amor
¿Qué pensarían los líricos romanos si nos escucharan, a sus nietos poetas hispanos, cada vez que declaramos amor por otro, ajeno a nosotros? Dirían, estos dicen amar cuando en realidad sólo confirman ser amados.
Explicación: En latín, “amor” es la construcción en voz pasiva para decir “soy amado”.
31 oct 2011
III
Por eso que no quieres nombrar
prefieres quedarte rezagada,
confundida.
Deseas empolvar la ausencia
cubrir el rastro y su testigo
asesinar la presencia
negar un beso mío.
Un beso, el roce con mis labios
mi mirada de martirio
negarlo, es negar el pan
y el vino.
confundida.
Deseas empolvar la ausencia
cubrir el rastro y su testigo
asesinar la presencia
negar un beso mío.
Un beso, el roce con mis labios
mi mirada de martirio
negarlo, es negar el pan
y el vino.
¿Por qué negarme
si estoy aquí
y no estoy contigo?
si estoy aquí
y no estoy contigo?
¿Por qué alejar
lo lejano; perder
lo ya perdido?
lo lejano; perder
lo ya perdido?
Haces un Nuestro el yerro
y yo solo te veo y te quiero
a solas frente a mí, para
volcar en tus ojos que no
[veo]
y en tu voz que olvido
aquello,
que me castigo a no decir.
Locura;
y yo solo te veo y te quiero
a solas frente a mí, para
volcar en tus ojos que no
[veo]
y en tu voz que olvido
aquello,
que me castigo a no decir.
Locura;
el círculo,
abrirlo,
romperlo,
quebrarlo quedito
aceptar ese aire frío
el escalofrío de las alas
[pasajeras]
de aquello eterno
que se desliza como
[efímero].
Hace pensar en dolor
abrirlo,
romperlo,
quebrarlo quedito
aceptar ese aire frío
el escalofrío de las alas
[pasajeras]
de aquello eterno
que se desliza como
[efímero].
Hace pensar en dolor
en martirio.
Pero es martirio
un temblor
y es amor
dejarse sentirlo.
Pero es martirio
un temblor
y es amor
dejarse sentirlo.
30 oct 2011
26 oct 2011
18 oct 2011
Teresa
Aquella vez te deseé tanto
que mis labios cantaron versos,
mas yo por miedo
dejé que se fundieran en el aire.
que mis labios cantaron versos,
mas yo por miedo
dejé que se fundieran en el aire.
A mis pies encontré una flor
parecía un sol fosforescente
del color de tus heroínas.
parecía un sol fosforescente
del color de tus heroínas.
Le di dos besos
uno para ella
otro para ti.
uno para ella
otro para ti.
Paseamos, nuestros calores cerquita
en cada esquina esperaba encontrarte
entre la multitud, marchando lejos
esperaba gritar tu nombre
pero la flor quedó marchita
mis pies abandonaron el aire.
en cada esquina esperaba encontrarte
entre la multitud, marchando lejos
esperaba gritar tu nombre
pero la flor quedó marchita
mis pies abandonaron el aire.
Di media vuelta y regresé
a donde tanto te deseé
[y aún te espero.]
a donde tanto te deseé
[y aún te espero.]
después lloré, y me fui.
15 oct 2011
Más que al momento de hacer el amor, lo interesante viene después. Cuando terminan a mí me gusta quedarme quieta esperando, que marquen el paso a ver si ganan o pierden.
¿Qué vas a hacer, quedarte o irte?
¿Dormir o platicar?
Los hombres y las mujeres que pasan por mi cama son siempre muy diferentes, a veces sí se repite el tipo pero me gusta más la variedad. A veces me gusta apostar con mi hermano qué pasará después de coger. Nos vamos al antro, al bar, al parque; elegimos a alguien que nos guste. Cuando es una mujer él casi siempre apuesta a que se enamora, si es un hombre al revés. A mi me aburre tanto prejuicio, por eso practico bien la manera de abordarlos, no me gusta perder.
Admito que si son hombres es más fácil. Me acerco, una mano en el muslo y se encienden, una mirada, una sonrisa, me voy, me siguen y ya está. Si quiero que se enamoren les doy el mayor placer, les digo que nunca jamás había sentido lo que siento, que me mojan como nunca. Los muerdo, los lamo, los chupo. Cuando acaban la primera en irse soy yo, Cuándo te vuelo a ver me dicen, ahí es momento de escoger: si son muy machos, Cuando te hagas más hombre wei; si son más sensibles me hago la pudorosa, tanto que hasta piensan que soy virgen. Se les olvida que me acaban de coger.
Las mujeres son más tramposas; como no se les nota y temen pasar por putas casi siempre hacen como que no quieren. Con ellas sí procuro ser más delicada, suficiente tienen con tanto estigma social como para yo andarlas ofendiendo. Si no te voy a pagar preciosa, ¿puta de dónde? Aunque la verdad sí hay muchas que se acuestan con uno por un sentido muy deformado del deber. Si les invito todo y prometo amor eterno ya está, fácil. Qué asco. Me gustan más las mujeres que saben lo que quieren, lo admitan o no. Ahí el truco general es invitarlas a bailar. Las haces girar, girar, girar hasta que recuerdan que el mundo no existe; si ando femenina me pongo en medio de la pista y ellas vienen, si ando masculina las dirijo al centro de la pista y el premio. Listo, qué ricas son las mujeres. Lo difícil viene después, la decisión: con ellas todo depende. Si soy muy honesta y les cuento de todos mis amantes a veces se enamoran a veces me cachetean. Si soy más bien indiferente y en la cama les hablo como amigas, a veces se enamoran a veces se arrepienten. Si las desprecio, Fue cosa de una vez, a veces lloran, a veces se ofenden. Lo que nunca falla pero jamás hago es eso de llamarlas putas, funciona sí pero provocan la muerte. A mi casi siempre me adjudican sangre, pues ni modo que me manchen si quieren pero la verdad yo no mato a nadie.
Total, hombres o mujeres. Todos somos hombres o mujeres y a casi todos nos gustan o los hombres o las mujeres, pueden ser de esta o de otra especie. Yo tengo muchos disfraces y me gusta la variedad aunque casi siempre me ven más mujer. No tanto por femenina, más bien por joven. Pero recuerden yo tengo mucos disfraces, y me gusta la variedad.
Lo que sí no me gusta es que me traten tan mal. Casi siempre me veo joven, me veo bien pero tengo que andar por lo bajo, escondida. Me queman, me muerden, me aplastan, me persiguen, me condenan; pero a ese otro wei, hijo de mi madre, a ese lo tienen bien alto. A veces tanto que ya ni lo alcanzan, tanto que se ha vuelto vapor arrogante y si alguna vez cae, las pocas veces que cae, ya ni lo reconocen. Le pusieron tantas mantas, tanto maquillaje que está muy jodido el pobre y ahí voy yo como buena hermana a tratar de ayudarlo, pero con tanto chisme que le llega y tan poco que está acá abajo a veces ya ni me reconoce. Pobre, se le olvida que somos de la misma madre.
Cuando lo veo ya muy asustado me le acerco despacio, me desnudo y me quedo ahí muy quieta. Me coge y me mama hasta que se pone fuerte y mientras lo hace casi ni cuenta se da que lo voy desvistiendo; uso su sudor como agua para quitarle la cara de payaso que le ponen. Se tarda mucho él, es muy minucioso pero si no lo ayudo parecemos película porno, puro jadeo y movimiento, nada de mí. Total que cuando acaba -en esas primeras ocasiones yo ni empiezo, me da asco que se vea tan feo- ya está desnudo y limpio, guapo, atractivo, deseable. Lo rico de él, es que no me tengo que andar esperando. Ahora sí es turno de los dos, el mejor sexo de mi vida, eso sí es hacer el amor. Después, platicamos como hermanos, como amigos. Nos reímos y apostamos. La que juega soy yo, él nunca quiere, se queda lejos viendo pero de puro nada más ver se le va olvidando lo que es esto y otra vez se va elevando, otra vez nos van separando.
Otra vez, otra vez, y así siempre otra vez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)